SEGURIDAD CIUDADANA
Falta de prolijidad en la selección de custodios y maltrato laboral los llevaría a incurrir en delitos.
Bajas remuneraciones, pésima protección de sus vidas, sobreexplotación laboral e incluso malos tratos de sus superiores, muchas veces ex policías o ex militares, son los principales argumentos de los guardias de seguridad privada que incurren en delitos mientras laboran.
En un reciente análisis situacional de las empresas de seguridad existentes, realizado por el departamento de Control de Organizaciones de Seguridad Privada (COSP) de la Policía, se determinó que 272 guardias han estado involucrados en actos delictivos y tienen antecedentes penales. Además, que 461 custodios cometieron delitos, incluso sexuales, el último habría sucedido en una estación de la Metrovía, en Guayaquil, donde Byron Figueroa Chilán, de la compañía Arseg fue acusado de abusar de una joven que acudió a pedir ayuda tras haber sido asaltada.
Por eso, dice el director nacional de la Policía Judicial, Juan Sosa, siempre se pide a las compañías de seguridad que verifiquen al personal porque, en muchos casos, los guardias están involucrados en hechos ilícitos, dan la información o forman parte del robo dejándose maniatar y simulan un atraco.
En los últimos días, la Policía de Quito, Manta y Guayaquil ha registrado la coparticipación de guardias en asaltos a bancos, almacenes y joyerías. En la capital, el 23 de marzo pasado, se capturó a la banda que asaltó la agencia de Produbanco del Centro Comercial San Luis; entre los ladrones estaba Eddyn Santos, quien era el supervisor de la compañía de seguridad Sepronac y habría informado los movimientos del banco.
En Guayaquil, el pasado 17 de abril, Gerardo Medina, quien era jefe de seguridad de Fortius, asesinó a dos subalternos en su intento de asaltar la agencia del Banco del Pacífico del Hiper Market, en el norte. Luego, en una carta, la empresa aseguró que “la persona (Medina) actuó por su propia iniciativa...”.
Ese caso es el más polémico protagonizado por guardias en lo que va del año. Pero un informe del fiscal del Guayas, Julio Vacacela, indica que investiga tres robos en los que supuestos empleados de esa compañía estuvieron involucrados.
En el expediente que se lleva por el caso del Hiper Market se describen esos asaltos. Uno fue el pasado 21 de diciembre, en el Banco del Pacífico que está en la empresa Coca Cola, en el km 5 de la av. Juan Tanca Marengo. El modus operandi de los hampones fue similar al usado en el intento de atraco de este año.
A las 11:00 del día indicado, dos sujetos con uniformes y credenciales de Fortius fueron a la agencia y abrieron las puertas con llaves que solo personal autorizado debería tener. Sometieron con armas al cajero de esa institución y le pidieron que pusiera la clave del cajero automático, pero no la sabía.
Uno de los delincuentes tomó la llave de la bóveda, donde había dos cajas fuertes, las cuales estaban sin seguro, según Briones. Enseguida abrieron una y se llevaron $ 153 mil. Después huyeron en un vehículo similar a los blindados que utiliza Fortius, de placa GNC-806. La empresa luego emitió un informe en el que aseguraba que ese carro no era de su entidad.
El otro asalto fue a las 16:30 del 15 de septiembre del 2006, cuando un sujeto vestido como guardia de Fortius, con una escarapela inscrita con el apellido Cañola, se acercó a la ventanilla de la zona de carga de las aduanas. Dos cajeras al ver que tenía uniforme, le abrieron y al ingresar el sujeto sacó un cuchillo y robó $ 12 mil de la bóveda.
En tanto, el 28 de diciembre pasado, un robo parecido se hizo desde la ventanilla de aduanas, donde supuestos guardias se llevaron $ 29.999 de la caja fuerte de la agencia del Banco del Pacífico que funciona dentro de esa entidad estatal.
En el expediente del Hiper Market, el fiscal Vacacela señala: “El organismo competente (Fuerzas Armadas) está entregando las emisiones para portar y tenencia de armas sin tomar precauciones. El permiso de tenencia se da a la compañía (refiriéndose a Fortius) sin especificar el número de armas que puede usar..., además, sin que consten los datos personales del guardia que las va a usar”.
El mayor Janio Bustillos, jefe del departamento de COSP, considera que estos problemas surgen por la “falta de prolijidad en la selección. La limpieza del récord policial no garantiza a la persona porque se desconocen antecedentes y en seguridad es indispensable”, indica.
Pero la responsabilidad no solo recae en los guardias. Bustillos añade que el estudio detectó el funcionamiento de empresas ilegales, pero desconoce la cifra. En el país hay 804 matrices y 280 sucursales legales.
A estas empresas se les han realizado 200 observaciones que se remiten al Ministerio de Gobierno por incumplir la ley. Incluso se ha detectado que algunas contratan extranjeros (colombianos y peruanos) para tener mano de obra barata, lo que legalmente es prohibido.
Crecimiento
Según el departamento de Control de Organizaciones de Seguridad Privada, los representantes legales de las compañías de seguridad son: Fuerza Terrestre, 142; Fuerza Aérea, 19; Marina, 10; Policía Nacional, 75; Aduana, 4; civil, 518; no reporta, 36.
Recaudaciones
En el 2000, el SRI recaudó $ 3’274.485 por seguridad privada; en el 2005 se triplicó a $ 11’440.415, es decir, existió una tasa de crecimiento anual del 28,4%.
Testimonio
SOBRE UNA EMPRESA FANTASMA
Héctor
EDAD 45.
Caso Fue detenido por portar un arma sin permisos y por intento de asesinato.
EMPRESA Sin registro.
‘Me condenaron a 8 años’
“Yo laboraba los fines de semana como guardia de seguridad en el parque El Ejido, en Quito. Custodiaba los puestos de artesanías de los comerciantes que llegaban a ofrecer sus productos.
Mis únicos implementos eran tolete, el uniforme y un arma que me daba la empresa de seguridad que me contrataba como trabajador tercerizado.
Un día, una trabajadora sexual que merodeaba por la zona se acercó para que la invite un café. No le hice caso y le pedí que se vaya, cuando me vio que yo tenía arma comenzó a gritar que la iba a matar y salió corriendo. Al instante pasó un patrullero, los policías se acercaron y me detuvieron porque no portaba el permiso de las Fuerzas Armadas.
Pusieron en el parte policial que tenía un arma sin permiso y me acusaron por tenencia ilegal de armas e intento de asesinato. Mi familia buscó apoyo de la empresa, pero no me dio protección y dijo a la Policía que no me conocía. La única prueba era el uniforme, pero eso no fue considerado porque no tenía una tarjeta de identificación de esa empresa.
La Defensoría Pública me dio una defensora de oficio y allí se constató que la empresa no existía jurídicamente en los registros de la Policía ni contaba con los permisos.
Yo llegué a Quito de otra provincia y no tengo familia en este lugar, ni recursos económicos suficientes. Por eso fui trasladado al Centro de Detención Provisional y luego al penal García Moreno, una vez que el Juez Décimo de lo Penal de Pichincha certificó la condena por ocho años por tenencia ilegal del arma.
Desconocía los requisitos para portar armas y por eso estoy pagando una pena injusta”.
En el estudio del departamento de Control de Organizaciones de Seguridad Privada (COSP) de la Policía Nacional, hecho el mes pasado, también se constató la situación en que deben trabajar los guardias de seguridad, quienes laboran hasta doce horas o más, en condiciones precarias y por sueldos que van de $ 120 hasta $ 240 al mes.
Bolívar B. trabaja desde hace un año en una empresa de seguridad de Quito. Llegó a la compañía por un anuncio en la prensa en el que ofrecían pagarle $ 240. Acudió con sus papeles “en regla”, en los que incluyó el récord policial, tres certificados de honorabilidad, los de haber concluido el bachillerato y el de haber hecho un curso de seguridad de los que ofertan en el Ejército.
Sin embargo, cuando ingresó se dio cuenta de que no a todos se les exigía los mismos requisitos, algunos de sus compañeros de trabajo no habían ni siquiera terminado la primaria, pero igual fueron contratados con el mismo sueldo.
Pero esa no fue la única sorpresa con la que se encontró en su trabajo. Cuando ingresó debió pagar $ 80 por el uniforme, que incluía una gorra, una chompa, abrigo, pantalón, un tolete y un envase con gas. Aparte debió cancelar $ 25 por un par de botas. La empresa le entregó, sin costo, el arma que sí tenía el permiso de las Fuerzas Armadas y también un radio con frecuencia. Debe trabajar más de doce horas por día.
Su función es registrar la entrada y salida de personas, custodiar autos, verificar los materiales e infraestructura de un edificio en el centro. Además del salario está afiliado al Seguro Social, pero para Bolívar eso no es suficiente. “Se debería incluir un seguro de vida por si algún momento somos víctimas de un atentado o asalto”, dice.
Por este servicio, la empresa en la que trabaja cobra a la administración del edificio $ 900 por cada guardia privado durante las 24 horas del día.
Si el custodio solo labora ocho horas la compañía recibe $ 600 mensuales por cada uno. “Es un gran negocio para la empresa”, dice, pero no para los guardias que cree se ven tentados a participar en atracos.
NUEVO ROL DE LA POLICIA (MODERNIZACION)
La Policía presentó un plan de modernización. ¿Cree usted que ahora sí funcionará?
Es la primera ocasión que un Gobierno se compromete a esta iniciativa. Este compromiso nos obliga a hacerlo realidad. Existen USD 35 millones listos, pero necesitamos las bases técnicas para iniciar el proceso contractual para adquirir más medios logísticos. Además, dispuse que se analice un cambio en el ingreso de policías, en su formación y capacitación, podemos tener los bienes, pero si no tenemos personal capacitado no servirá de nada.
Usted habla de mejor capacitación, pero solo se destinó el 2% del presupuesto para ese tema. ¿Por qué?
Todo plan es flexible. Debemos mejorar ese porcentaje, necesitamos tener un buen presupuesto para mejorar a las personas, los centros de capacitación. Incluso cambiar la edad de ingreso. No podemos recibir jóvenes de 18 años para que tengan la responsabilidad de ser policías. Pienso que deben ingresar a los 21 años, que tengan instrucción universitaria.
¿Es un proyecto oficial o solo es su propuesta?
Creo que los esquemas que estamos tratando de romper nos permitirán hacer mejoras en la Policía ![]()
Presenté el proyecto, que será analizado y de aprobarlo se lo ejecutará desde este año. Tenemos que pensar en oficiales con títulos de tercer y cuarto nivel y así ahorraremos tiempo en formación, porque solo necesitarán la instrucción policial.
Hay que romper esquemas, pero en el plan de modernización no se habla de la militarización de la Policía: cambiar sus reglas jerárquicas, usar trajes de camuflaje que solo son para combate.
Este cambio debe iniciarse. La visión jerárquica será revisada en las leyes Orgánica y de Personal. Esperamos tener más horas de estudio y menos de instrucción, porque cuando se tiene este tipo de instrucción de militar se tiene muchas horas de práctica. Romper un esquema mental y de formación dura muchos años y estamos dispuestos a hacerlo. Ya hay un proyecto para eliminar del trato la palabra ‘mi general, mi coronel’, y cambiarla con la de señor.
La depuración es otro problema. Hay estudios que dicen que solo se castiga al 4% del personal con problemas. ¿Por qué no se hace un plan como en Colombia que eliminó a 7 000 malos policías?
La visión jerárquica será revisada en las leyes Orgánica y de Personal de la institución policial ![]()
Buscamos fortalecer la Inspectoría y los departamentos de Asuntos Internos. Debemos tener más presupuesto para realizar investigaciones modernas y separar a los malos policías.
Uno de sus antecesores dijo que en la Inspectoría deben trabajar civiles, pero eso nunca se concretó.
Al pensar en un personal con un perfil de capacitación universitaria podemos hacerlo. Por ejemplo, necesitamos economistas que sean investigadores y que puedan trabajar en esa área. Debemos mejorar la Inspectoría. No queremos ser perseguidores de nadie, pero debemos ser mejores.
La propuesta del Gobierno para solventar la inseguridad incluye mejorar la Unidad de Policía Comunitaria. ¿Esa práctica antidelincuencial está dando resultados?
Romper un esquema mental y de formación dura muchos años, pero estamos dispuestos a hacerlo
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Jaime Hurtado
Comandante General de la Policía
Es un proceso que está iniciándose. Debe existir un cambio en la actitud policial, para que sea el ciudadano quien supervise las acciones del gendarme. El problema es que hemos hecho UPC en pequeños espacios, lo hemos pintado y hemos puesto policías a trabajar en malas condiciones. Pero también se construirán minicuarteles sectorizados. La capacidad de respuesta ante un hecho delictivo debe ser inmediata y tener equipos de comunicación y de movilización.
La UPC ha servido para disminuir el delito común, pero no el delito organizado.
Ese es un tema importante. Por ejemplo, en un asalto a un banco la UPC no pudiera actuar. Se necesita un patrullaje con personal capacitado y sectorizado. Las UPC pueden ayudar con información, porque en los barrios se sabe los lugares donde se reúnen delincuentes. Esa información bien canalizada debe ser entregada a las unidades de Inteligencia para prevenir el delito.
El personal de las UPC en su mayoría es de tropa, entonces debe estar capacitado en técnicas de Inteligencia.
Sí y deben capacitarse constantemente. El policía comunitario debe analizar la problemática de su sector y saber cómo combatirla. Debe integrarse y conocer sus problemas. Eso también es parte de la prevención.
La investigación del delito es otro problema. La Policía tiene un registro de antecedentes penales aun en papel y no hay archivos de balística actualizados.
Hemos estado alejados de la tecnología. Necesitamos fondos para mejorar el trabajo de Criminalística. Sobre los registros de antecedentes penales conversé con el Director del Registro Civil para tener un sistema moderno y que no sea penetrable. También se mejorarán los registros de balística.
Muchos casos de robos o asesinatos que no son de conmoción colectiva se quedan en la impunidad.
Hace pocas semanas se emitieron 5 435 carnés para policías judiciales que se encargan de la investigación. Ellos tendrán la estabilidad para trabajar y se capacitarán constantemente en técnicas de investigación y de Criminalística. Además, habrá que realizar una modernización de los laboratorios de Criminalística para poder procesar las pruebas.